jueves, 25 de junio de 2009

SÓLO TUS MANOS

Sólo tus manos
traspasan la armadura
de mi piel y el deseo crece…
y me entrego, cómo hoja seca
que el fuego va quemando.
De tus labios quiero el incendio.

Sólo el calor de tus manos
derrite el hielo que me cubre
sus gotas humedecen indefinidos
poros y olvidados senderos sin luz.
De tus labios quiero la lluvia.

Sólo tus manos abren
las puertas de mi cuerpo,
sin llaves, sin códigos secretos
ni trampas que atrasen relojes
y placeres compartidos.
De tus labios quiero la pasión.

Sólo tus manos contienen las horas felices
de mis días, las húmedas huellas de mis noches.
Huyen mis temores, regresa mi corazón.
Sólo tus manos y no otras quiero, sin anillos,
sin materias muertas, sin promesas, sin palabras.
De tus labios… sólo la locura quiero.

lunes, 15 de junio de 2009

NO SE VEN

No todas las cicatrices descansan en la piel.
No las busques, porque no se ven.
Para verlas tendrías que cerrar los ojos.
No las busques, porque no las puedes curar.
Para curarlas tendrías que abrir tu corazón.
No las busques, porque no las puedes sentir.
Para sentirlas tendrías que amarme,
pero no me amas, amor.

En las heridas del alma yacen diamantes celosos,
que ocupan el espacios de los arcanos.

Sus cicatrices… no se ven.