jueves, 29 de enero de 2009

POR TI

Cada amanecer mi piel pregunta por ti,
sujeto mis deseos más tiernos,
porque no estas a mi lado.

Cada amanecer pregunto al viento por ti,
pero guarda celoso el lugar donde
te encuentras.

Cada amanecer desayuno por ti, por si vuelves,
que no noten tus ojos
mi larga espera.

Cada amanecer, voy al trabajo por ti,
y soporto en silencio el peso
de las horas esclavas.

Pero cuando la noche se acerca,
nada puedo hacer por ti… nada.

Porque no recuerdo tu nombre.

jueves, 22 de enero de 2009

LOCA

Si te adentras lo suficiente en la mente, podrás ver todos los sueños que has pensado y los que quedan por pensar.

Si digo, que ya había soñado con este lugar y que os he visto en mis sueños, pensaréis que estoy loca y, así, me llamaréis, pero no importa. Ese es mi nombre.

¿Acaso soñar no es una locura?
Pero recuerda: los locos, soñamos despiertos.

Si te adentras lo suficiente en tu corazón, podrás ver todo el amor que has conocido y el que queda por conocer.

Si digo, que ya había amor en este lugar y que os he amado a vosotros, pensaréis que estoy loca y, así, me llamaréis, pero no importa. Ese es mi nombre.

¿Acaso amar no es una locura?
Pero recuerda: los locos, tenemos sentimientos.

Si te adentras lo suficiente en el universo, podrás ver todas las vidas que has vivido y las que quedan por vivir.

Si digo, que ya había estado en este lugar y que os he conocido antes, pensaréis que estoy loca y, así, me llamaréis, pero no importa. Ese es mi nombre.

¿Acaso vivir no es una locura?
Pero recuerda: los locos, también pagamos impuestos.

sábado, 17 de enero de 2009

CAMINO

Camino sin puntos cardinales en la mirada,
sin horizonte exacto, sin vértice a mis espaldas.

El norte y el sur desaparecen cuando cierro los ojos,
y, a oscuras, soy el punto más cercano
a ninguna parte.

Tengo todas las horas del universo en el alma,
abro mis parpados y sigo caminando
entre la luz.

Bajo mis pies esta el camino,
cada paso conseguido es sólo una ilusión,
en un tiempo y lugar diferente.

Tropiezo, caigo, pero abro los ojos, me levanto
… y sigo viva.

miércoles, 14 de enero de 2009

EL POEMA

La luz de tus ojos llena los míos, siento su calor dentro de mí.
Dolor y amor se pasean juntos por la oscuridad.

Ahora, tú ves. Ves silencio en los ojos y palabras en las manos. Los ojos los tengo abiertos, los puños, cerrados.

La luz de tus ojos me acompaña, derrite la estatua de sal que me cubre, cierras mis ojos al dolor, acaricias mis manos.

No miraré la sal del pasado, se perderá con la arena del mar y, en polvo convertida, regresará a las playas del tiempo.

La luz de tus ojos abre mis manos, tu boca recoge mis palabras y oigo por primera vez lo que, en silencio, guardé.



Nota: este poema es de los primeros que cree y le tengo un cariño especial.

miércoles, 7 de enero de 2009

DE REPENTE

De repente, amo todo lo tuyo.
Sí, lo tuyo.
Tu pueblo, tu ciudad, tus palabras.
Si, tus palabras.
Tus manos, tus pasos.
Sí, tus pasos.

Me dan ganas de tirar al suelo
el cigarrillo que sujetan tus labios.

Sí, tus labios, alcanzar tu boca.
Sí, tu boca.
Robar tus besos.
Tus besos, para siempre.
Sí, para siempre.
Pero amo la vida.

Sí…, la vida.

jueves, 1 de enero de 2009

POEMA MUTANTE

Has llorado toda el agua del mar. El dolor es sólido como una roca
y pesa en el recuerdo hasta romperse. Lo que se rompe no tiene
nombre. Te has puesto su camisa azul y has derramado en ella
su perfume. Porque has amado, has llorado. Porque has llorado,
vuelves a comenzar.

Y comienzas abriendo la boca para comerte el mundo, el mismo
que te ha mordido hasta la desesperación. Das el primer mordisco
y estampas tu primera huella en el barro. Y dices a todos: Hey!,
estoy aquí, todavía no habéis acabado conmigo.

Después tus huellas marcan la tierra y tus pies se hunden
tras ellas. Pero el fondo está lleno de ese líquido negro que mueve
el mundo. Y te lo tragas todo. Y dejas que se apodere de ti, de tus
pulmones, de tu estómago. Vas notando cómo el negro líquido llena
tus venas, vaciando tu sangre y ennegreciendo tu corazón. Y dices
a todos: Hey!, estoy aquí, todavía no habéis acabado conmigo.

Ahora, te escuchan y ven tu valiosa oscuridad. Podrás venderlo todo a
buen precio, dicen. De oro negro es tu cuerpo, qué suerte tienes, chica.
Vende cada uno de tus cabellos, dicen. Cada músculo, cada tendón.
hasta tus claros ojos negros. Vende!, gritan. Y entonces les dices a todos:
Hey!, venderé por kilos mi negra carne a precio de oro. Cada poro de mi
piel valoraré para vosotros. Me haré puta si es eso lo que queréis de mí.
Y abres tus piernas para que follen en tu vagina, porque eso es lo
único que puedes hacer, piensan.

Ya sólo dos cosas te sujetan en el mundo: tus negros huesos, esos
huesos que ni la tierra quiere, y la única gota de sangre que se aloja
en tu corazón. Esa que no tiene precio porque no vale nada.

Sólo eso te queda, piensas. Pero abres tu huesuda y negra boca,
y les dices a todos: Hey!, estoy aquí... todavía, todavía no habéis
acabado conmigo.