jueves, 19 de noviembre de 2009

JAMÁS

Jamás he visto brillar el sol
como la noche brilla en tus ojos.

La oscuridad es una fiesta de sombras
y silencio en tus labios.

A cada paso suena un compás de corazones,
en cada latido tiembla la madrugada.

Nocturno el viento, nos atrae, nos ciega,
nos recorta el alma.

Que me aleje de ti, dices, y las ruedas
de la noche unen distancias.

Me sobra el mar y líneas en las manos.

3 comentarios:

Dana Andrews dijo...

Precioso y nocturno, como la voz de Sinatra. Es increíble lo que puede brillar una noche en unas pupilas enamoradas.

Doberka dijo...

Sí, Dana, pero lo increíble es seguir creyendo... en el amor. volver a enamorarse es tarea que sólo el coazón entiende. La razón como la realidad es otra cosa y es particularmente nuestra.

Besos

PHAROS dijo...

precioso, como me gustaria que alguien me dijera eso..........